Integramos inteligencia artificial y automatizaciones en los procesos reales de tu empresa, sobre las herramientas que ya usas y sin obligarte a cambiar de programa.
Que la empresa deje de depender de que alguien se acuerde de hacer las cosas a mano.
Integramos sistemas y soluciones basadas en automatización e inteligencia artificial para reducir el coste de los procesos internos y acortar el tiempo de ejecución de cualquier operación, en cualquier departamento.
Montamos el sistema que busca a tus clientes potenciales, los contacta, hace el seguimiento y avisa a tiempo. Lo que hoy depende de que alguien se acuerde, pasa a ocurrir solo.
Son sistemas que ya tenemos montados y funcionando. En cada proyecto se adaptan al negocio y a las herramientas del cliente.
Automatizamos las operaciones más repetitivas de cualquier departamento, conectando entre sí las herramientas que la empresa ya utiliza.
Asistentes que responden dudas frecuentes, clasifican mensajes y redactan borradores. Lo que importa de verdad sigue llegando a una persona.
El cliente recibe un aviso antes de su cita o su entrega. Quien no puede responde a tiempo y el hueco se reasigna en lugar de perderse.
Búsqueda de negocios objetivo, extracción y limpieza de los datos, y carga directa en la hoja o el CRM del cliente, sin duplicados.
Envíos escalonados con control de entrega, autenticación del dominio y registro de resultados, para que los correos lleguen a la bandeja de entrada.
Los presupuestos que se enfrían reciben seguimiento solos, y los informes periódicos se generan y se envían sin que nadie tenga que acordarse.
La mayoría de empresas empieza comprando herramientas. Instalan, conectan, pagan licencias… y a los tres meses el caos es el mismo, pero con más suscripciones. El problema casi nunca es la tecnología: es que nadie ha ordenado el proceso antes de automatizarlo. Por eso en Navex no empezamos tocando sistemas, sino entendiendo cómo funciona la empresa de verdad.
Antes de construir nada hacemos un diagnóstico de los procesos. Es la fase que marca la diferencia entre un sistema que se usa cada día y uno que acaba apagado a los dos meses.
Recorremos las cuatro áreas de cualquier empresa —marketing, ventas, entrega y administración— y mapeamos los procesos tal y como funcionan hoy, no como deberían funcionar. Ahí aparece el caos.
Eliminamos pasos innecesarios y localizamos los cuellos de botella. Primero optimizar, luego automatizar, y la IA solo donde tenga sentido.
Cada propuesta se mira desde los accesos, los datos y las dependencias. Si no es seguro, no se propone.
Qué se hace primero, qué después y por qué, priorizado por impacto frente a riesgo. Ahí acaba el diagnóstico y empieza, si quieres, la ejecución.
Desde que tenemos los accesos, la primera automatización queda operativa en una semana.
Trabajamos sobre tus herramientas. Y si alguna no permite una conexión fiable, te lo decimos antes de cobrarte.
Contrato de encargado del tratamiento y criterio sobre qué datos viajan y cuáles no.
Vigilamos los procesos y los arreglamos antes de que lo notes.
No firmas ninguna cláusula de permanencia. Si un mes no te aporta, lo dejas.
Sabes lo que cuesta y qué incluye antes de empezar. No se factura nada que no hayas aprobado por escrito.
Escribes y tienes contestación el mismo día laborable, no a los tres días.
Depende del proceso y del departamento al que afecte. Una automatización concreta queda funcionando en unos 7 días desde que tenemos los accesos. Un proyecto que toca varios departamentos suele llevar de uno a tres meses. El plazo te lo damos por escrito antes de empezar, no sobre la marcha.
Porque hablas directamente con quien hace el trabajo, no con un comercial que luego desaparece. Trabajamos con pocos clientes a la vez para poder responder el mismo día, nos metemos en el negocio hasta entenderlo y te decimos lo que no conviene hacer aunque signifique facturar menos.
No. Trabajamos por encima de lo que ya usas. Antes de comprometernos comprobamos si tus herramientas permiten una conexión fiable, y si alguna no la permite te lo decimos antes de cobrarte nada.
No. No hay cláusula de permanencia ni contrato que te ate. El mantenimiento es mensual y se cancela cuando quieras.
Firmamos contrato de encargado del tratamiento y aplicamos el principio de mínimos: en los mensajes automáticos solo viaja lo imprescindible. Los datos sensibles no salen de tus sistemas.
Monitorizamos los procesos y solemos detectar las incidencias antes que tú. El mantenimiento mensual cubre los arreglos y los ajustes.
En remoto, para toda España. Los sistemas que montamos funcionan sobre herramientas que ya están en la nube, así que no hace falta que nadie se desplace para ponerlos en marcha.
Sí, y también con empresas que ya tienen varios departamentos y procesos montados. En un equipo pequeño se nota antes: recuperar cinco horas a la semana cambia la semana entera.
Siempre por el diagnóstico. Es la primera fase del trabajo y tiene su propio alcance y su precio cerrado: te entregamos el mapa de tus procesos, las oportunidades reales, los riesgos y la hoja de ruta ordenada. Con eso decides si implementas con nosotros o no, y el informe es tuyo en cualquier caso. Lo que no hacemos es ponernos a automatizar sin saber qué estamos automatizando.
Rellenas el formulario de contacto y te respondemos el mismo día laborable con unas preguntas para situarnos. Con eso ya sabemos si te encajamos, y si es que sí recibes la propuesta por escrito con el alcance, el plazo y el precio cerrados.
No trabajamos con todo el que escribe, y tú tampoco deberías contratar a la primera agencia que aparece. Eso se resuelve en unos pocos mensajes.
Nos cuentas a qué se dedica tu empresa y dónde se os va el tiempo. Te respondemos el mismo día laborable.
Sin presentación comercial: cuatro preguntas para situarnos —a qué os dedicáis, cuántos sois y qué os está comiendo el tiempo—. Si vemos que no te encajamos, te lo decimos ahí mismo.
Recibes el alcance, el orden de trabajo, el plazo y el precio cerrado. No se empieza nada hasta que lo apruebas.
Nos dices cómo trabajáis hoy y te explicamos cómo lo plantearíamos nosotros. Te respondemos el mismo día laborable, sin compromiso.
Trabajamos con pocos clientes a la vez para poder responder rápido.